Las comunidades primitivas fueron el primer modo de organización socioeconómica de los grupos humanos y persistieron durante decenas de miles de años. Se caracterizaban por la propiedad comunal de los medios de producción, la caza y recolección para la subsistencia, y la ausencia de división social de clases. Con el tiempo surgieron la agricultura, la ganadería, las herramientas especializadas y las primeras formas de matriarcado y patriarcado.