El documento describe cómo los primeros humanos eran nómadas que dependían de la recolección, caza y pesca para sobrevivir. Vivían en pequeñas comunidades primitivas con una estructura económica simple y dependiente de la naturaleza. Con el tiempo, desarrollaron divisiones del trabajo y la especialización, lo que llevó al surgimiento de las primeras clases sociales y relaciones económicas más complejas.