La cosa vendida es un requisito esencial de la compraventa, debiendo cumplir con características de ser lícita, determinada y comerciable, además de no pertenecer al comprador. El precio de la compraventa debe ser en dinero, real, serio y determinado, y toda persona que no esté legalmente incapacitada puede participar en la compraventa, aunque hay ciertas prohibiciones específicas. Las modalidades del contrato permiten variaciones en su estructura, aplicándose reglas generales a la compraventa y ciertas particularidades que deben ser consideradas.