El desarrollo del autoconcepto en la infancia temprana (3-6 años) ocurre en tres etapas: representaciones únicas a los 4 años, relaciones de representación entre 5-6 años, y sistemas de representación en la infancia intermedia. Las emociones dirigidas al yo como la vergüenza y el orgullo se desarrollan a los 3 años. El juego contribuye al desarrollo ayudando a los niños a ensayar roles y comprender otras perspectivas.