El documento describe tres tipos diferentes de hambre: hambre sensorial, hambre emocional y hambre física. El hambre sensorial se desencadena por los sentidos como la vista y el olfato, mientras que el hambre emocional se origina en pensamientos y sentimientos. El hambre física produce síntomas como dolor de estómago y falta de energía. Además, explica que el hambre emocional a menudo persiste aunque estés lleno y puede conducir a culpa, a diferencia del hambre física.