La dispareunia o coito doloroso se caracteriza por el dolor genital asociado con la penetración y puede afectar tanto a hombres como mujeres. Las causas pueden ser orgánicas como infecciones, problemas ginecológicos o carencia de estrógenos, o psicológicas como ansiedad, condicionamiento al dolor o estimulación sexual insuficiente. El tratamiento implica evaluación médica para descartar causas físicas y terapia cognitivo-conductual para abordar factores psicológicos.