La distrofia muscular es un grupo de enfermedades hereditarias caracterizadas por la debilidad progresiva de los músculos esqueléticos. Los síntomas incluyen dificultad para caminar en niños de 3 a 7 años, con la debilidad avanzando hacia las extremidades superiores, y necesidad de silla de ruedas para la edad de 12 años. El tratamiento se enfoca en controlar los síntomas a través de fisioterapia, dispositivos ortopédicos y cirugía, pero no existe una cura.