El documento describe las cuatro etapas clave de un sistema de gestión del desempeño (SGD): 1) Definición de objetivos, 2) Evaluación y retroalimentación, 3) Definición de planes de desarrollo, 4) Compensación. Un SGD efectivo alinea a todos los niveles de la organización con la estrategia a través de objetivos específicos, evaluaciones periódicas, planes de desarrollo personalizado y una política de compensación atada al desempeño.