El documento analiza las tendencias contemporáneas en la educación y cómo estas afectan el aprendizaje de los niños. Argumenta que la sociedad y el conocimiento se desarrollan demasiado rápido y esto satura a los niños, impidiendo que aprendan a su propio ritmo. También discute cómo las ideas del documento se relacionan con los conceptos del naturalismo pedagógico de Rousseau y las teorías del desarrollo de Wallon, Piaget y Vigotsky sobre las etapas y zonas de desarrollo del niño.