Educar a los hijos para que sean responsables es un objetivo clave de los padres. La responsabilidad implica asumir obligaciones y responder por las propias acciones. Los padres deben enseñar normas y dar responsabilidades acordes a la edad del niño para fomentar su madurez y compromiso. El mejor método es el ejemplo de los padres y dar independencia de forma gradual a medida que el niño crece.