El documento aborda el nuevo paradigma de la educación centrada en competencias, destacando su aceptación progresiva en la comunidad pedagógica desde la década de 1990 por su relevancia en currículo y evaluación. Se presentan diferentes enfoques sobre competencias y la importancia de integrar conocimientos, actitudes y valores para formar estudiantes competentes. Se describen componentes fundamentales y criterios para medir aprendizajes desde el enfoque socioformativo, enfatizando la necesidad de una educación que prepare a los estudiantes para enfrentar problemas reales.