Las empresas pueden ser de diferentes tipos dependiendo de su forma jurídica, sector, tamaño y grado de participación del Estado. Su dirección puede ser centralizada u descentralizada. Tienen como objetivo producir bienes y servicios a partir de factores productivos como el trabajo y el capital. Las funciones de la dirección incluyen planificar, organizar, gestionar y controlar. Los organigramas representan gráficamente la estructura organizativa de una empresa.