El documento define la competitividad como la capacidad de una empresa o país para competir en el mercado global basado en factores como la innovación, la tecnología y la ventaja competitiva. Explica el diamante de Porter, que identifica factores clave de competitividad como los factores de oferta y demanda, la estrategia empresarial, y el apoyo institucional. También destaca la importancia de apoyar a las pequeñas y medianas empresas para que sean competitivas y generen empleo.