El documento aborda enfoques educativos para la diversidad, la inclusión y la cohesión social, promoviendo mecanismos de colaboración entre el gobierno y la sociedad civil para enfrentar desigualdades educativas. Sugiere implementar medidas como educación intercultural, adaptación del currículo y apoyo interdisciplinario para mejorar la calidad educativa, especialmente para grupos en riesgo de exclusión. Además, propone acciones específicas para garantizar el derecho a una educación de calidad, priorizando a pueblos originarios y escuelas en zonas rurales.