La práctica docente es compleja e involucra más que solo enseñar en el aula. Requiere transmitir conocimientos de manera significativa a través de métodos y estrategias apropiadas, involucrando a todos los agentes del proceso educativo como alumnos, docentes y padres. Un buen docente debe dominar saberes disciplinarios, curriculares y experienciales, fomentar la lectura, y tener vocación para comprometerse con la mejora continua de la enseñanza.