La estratificación es una técnica de control estadístico de la calidad que clasifica la información según diferentes factores para identificar problemas en un proceso. Este método permite analizar los componentes de un conjunto por separado, y se utiliza en herramientas como histogramas y análisis de Pareto para detectar diferencias significativas. Un ejemplo de su aplicación es la identificación de un incremento en defectos de producción vinculados a ciertas máquinas o turnos específicos.