El documento reflexiona sobre la inexistencia de una verdad universal y su impacto en las relaciones sociales y el individualismo en el contexto del neoliberalismo. Se argumenta que la interpretación personal del conocimiento y la falta de un acuerdo social fomentan el egoísmo y el materialismo, perjudicando la cohesión social. Finalmente, se sugiere que aunque se sostiene que no existe una verdad universal, realmente hay normas y estructuras impuestas que rigen nuestras vidas a través del capital.