Durante 3 semanas, las estudiantes realizaron prácticas en la sala infantil de una biblioteca pública. Aprendieron sobre el funcionamiento de la biblioteca y la sala, y desarrollaron actividades como lectura, comprensión lectora, manualidades y origami con los niños. La experiencia les permitió mejorar en el trato con los usuarios y aplicar valores e ideas a través de la lectura y el juego.