Falabella comenzó como una sastrería en 1889 en Chile. A lo largo de los años se transformó en una cadena de tiendas por departamento y expandió sus operaciones financieras como emisora de tarjetas de crédito y un banco. En la actualidad ofrece una variedad de productos a través de tiendas físicas, sitio web y servicios financieros, y busca mejorar la experiencia del cliente a través del comercio electrónico y logística.