El documento aborda el uso del fijador externo en el tratamiento de fracturas, destacando su capacidad para estabilizar lesiones mientras minimiza el daño adicional. Se discuten sus ventajas, desventajas, y técnicas de inserción, así como los tipos de fijadores externos disponibles y sus indicaciones. Se enfatiza que el fijador externo debe ser considerado como una medida de emergencia y que el cambio a fijación interna debe realizarse dentro de las dos semanas posteriores a su aplicación.