El fordismo, introducido por Henry Ford a principios del siglo XX, revolucionó la producción industrial mediante la especialización y la producción en cadena, iniciando una nueva era de manufactura. Este sistema no solo aumentó la producción y redujo costos, sino que también trajo consigo deshumanización y desafíos laborales significativos. A pesar de sus desventajas, el fordismo estableció las bases para la creación de grandes corporaciones y la producción en masa en el mundo capitalista.