El documento explora el concepto de proceso comunitario, diferenciando entre intervención y desarrollo comunitario, y destacando la importancia de la participación activa de los vecinos en la transformación de su realidad. Se presentan diversos modelos y roles de los profesionales involucrados, así como la necesidad de fomentar autogestión y competencias sociales a través de la generación de redes y espacios de interacción. Ejemplos de proyectos concretos demuestran cómo se pueden fortalecer las comunidades mediante la colaboración y el trabajo conjunto entre administraciones, técnicos y ciudadanos.