El documento discute cómo la energía libidinal se orienta hacia la obtención de placer pero a veces es restringida por el yo, lo que puede dar lugar a síntomas que manifiestan deseos reprimidos en los sueños. Los síntomas están relacionados con vivencias infantiles tempranas en las que la libido se fija, y representan fantasías derivadas de estas experiencias. La realidad psíquica es decisiva en la neurosis, donde las pulsiones son la fuente de las fantasías patogénicas.