La administración de operaciones se ocupa de la planificación, organización, dirección y control de la producción de bienes y servicios para maximizar el valor agregado. La investigación de operaciones, que comenzó durante la Segunda Guerra Mundial, se centra en la optimización para mejorar la eficiencia y la toma de decisiones en diferentes contextos. La productividad y la competitividad son esenciales en la gestión empresarial, donde la satisfacción del cliente y el uso óptimo de recursos son fundamentales.