El documento reflexiona sobre cómo el avance del conocimiento y la tecnología han impactado la capacidad creadora del hombre. Por un lado, la tecnología ha facilitado la vida del hombre y lo ha sustituido en muchas tareas. Por otro lado, el hombre debe valorar más su intelecto y curiosidad para seguir creando e investigando en lugar de volverse pasivo. Se debe crear conciencia para defender la esencia humana y los valores que garanticen la prosperidad de la humanidad.