La hidrocefalia se produce por un aumento del volumen de líquido cefalorraquídeo en la cavidad craneal y puede deberse a varias causas. Se diagnostica mediante ecografía, TAC, RM y análisis del LCR. El tratamiento definitivo es la derivación del LCR fuera del cerebro para mejorar el flujo. Se debe comprobar que el sistema de derivación funcione correctamente para prevenir el deterioro neurológico.