El documento aborda la higiene mental y su relación con la salud física y mental, definiendo la higiene mental como un conjunto de actividades que permiten el equilibrio del individuo con su entorno sociocultural. Se presentan hábitos saludables como la gestión de emociones, la valoración positiva de uno mismo y de los demás, y el balance diario para promover el bienestar psicológico. Además, describe un modelo de bienestar que incluye áreas vitales como el control, la espiritualidad y la amistad como componentes clave para una funcionalidad sana.