El dibujo en la escuela ha experimentado grandes cambios a lo largo de la historia. Inicialmente era una materia escolar en la antigüedad, pero durante la Edad Media se consideraba un oficio manual. Más tarde, entre el Renacimiento y el Romanticismo se organizaron academias de dibujo donde se enseñaba de forma secuenciada. En el siglo XIX se incluyó el dibujo en el currículo escolar obligatorio. A principios del siglo XX se descubrió el arte infantil y se cambió la consideración hacia la infancia.