La vaginosis bacteriana es un síndrome polimicrobiano que sustituye la flora vaginal normal por bacterias anaerobias, afectando a muchas mujeres, con más del 50% de los casos siendo asintomáticos. El diagnóstico se basa en síntomas como leucorrea y la presencia de 'clue cells', mientras que el tratamiento incluye metronidazol y clindamicina, siendo importante evitar alcohol durante el tratamiento. Las infecciones micóticas, como las causadas por cándida, y las parasitarias, como la tricomoniasis, también son comunes y su tratamiento varía según la gravedad y recurrencia de los episodios.