El documento explora la integración del mobile learning (m-learning) en la educación, evaluando sus posibilidades pedagógicas y la idoneidad de su uso en contextos formativos. Destaca cómo la tecnología móvil puede enriquecer el aprendizaje mediante la flexibilidad, la geolocalización, y la interacción entre alumnos, aunque enfatiza que no debe reemplazar los métodos tradicionales, sino complementarlos. Finalmente, plantea una serie de preguntas clave para que los docentes evalúen la efectividad del m-learning y su capacidad para mejorar la experiencia de aprendizaje de los estudiantes.