El coolhunting es un proceso que permite anticipar los intereses de los consumidores mediante la detección temprana de cambios en sus valores. Según Freire y Gutiérrez, existen siete transformaciones previsibles que pueden impulsar tendencias: urbanas, relaciones, organizaciones, tecnología, política, información y modelos de negocio. Estos impulsores interactúan entre sí y afectan la formación de tendencias y modas dentro de los grupos de consumidores.