El cierre de ventas implica obtener un compromiso del cliente y ayudarle a tomar decisiones de compra, enfrentando dificultades como el miedo al rechazo y la falta de preparación. Existen diversas técnicas de cierre, tanto verbales como no verbales, adaptadas a la situación y necesidades del cliente. La post venta es esencial para desarrollar relaciones a largo plazo con los clientes, asegurando su satisfacción y fomentando futuras recomendaciones.