John Rawls propone una teoría de la justicia como equidad que se basa en un contrato social hipotético. Bajo un velo de ignorancia, individuos racionales acordarían dos principios de justicia: 1) igualdad de libertades básicas para todos y 2) desigualdades económicas que benefician a los menos favorecidos y permiten igualdad de oportunidades. Esta teoría busca establecer una sociedad justa y estable entre ciudadanos profundamente divididos por diferentes doctrinas.