Universidad Yacambú
Vicerrectorado Académico
Facultad de Humanidades
Alumna:
Andreina Rivas
HPS-161-00301V
Sección:
ED01D0V
IRA
Definición de ira
Se trata de una conjunción de sentimientos
negativos que genera enojo e indignación.
La psicología recomienda exteriorizar la ira de alguna
manera, para evitar que ésta devenga en enfermedad. Es
importante señalar que existen diversas formas no violentas
de canalizar un sentimiento negativo; actividades tan sanas
como la práctica de algún deporte o tan enriquecedoras
como el estudio de música y la ejecución de un instrumento
representan algunas de las decisiones más adecuadas para
convertir al ira en algo positivo.
Muchas personas actúan de esta manera, ya que
tienden a obtener resultados, pero lo que se gana
como gratificación inmediata, se pierde en lo que
respecta a largo plazo, ya que los demás suelen verlas
como personas muy volátiles o que intimidan para
conseguir lo que quieren.
Localización de la ira en el cerebro
La inducción de emociones genera cambios profundos en el sistema nervioso
autónomo y en el sistema endocrino, destacando que se altera también la actividad
cerebral, en especial en los lóbulos frontales y temporales. Tal como Charles
Darwin (1809-1882) señaló, que cada una de las seis emociones básicas entre
ellas la ira se acompaña de patrones de respuesta fisiológica específicos.
Modificaciones y tolerancia.Influencias en el aprendizaje
La emociones desagradables poderosas
(ira, ansiedad, tensión o tristeza) desvían
la atención hacia sus propias ocupaciones
interfiriendo el intento de concentración en
otra cosa. Cuando las emociones
entorpecen la concentración lo que ocurre
es que se paraliza la capacidad mental
cognitiva que los científicos llaman
“memoria activa”, la capacidad de retener
en la mente toda la información . La
memoria activa es una función ejecutiva
por excelencia en la vida mental, que hace
posible todos los otros esfuerzos
intelectuales, desde pronunciar una frase
hasta de desempeñar una compleja
proposición lógica.
El objetivo del manejo de la ira es
reducir los sentimientos y el despertar
fisiológico que provoca. A veces no
podemos deshacernos de las cosas o
las personas que nos enfurecen, ni se
pueden cambiar, pero podemos
aprender a controlar nuestras
emociones. La palabra tolerancia es de
mucha importancia en esta área, puesto
que aunque en ocasiones el entorno o
las personas que nos rodean desatan el
volcán de la ira, también es cierto que
hay momentos en que la ira es
injustificada y un reflejo de otros
problemas o malestares subyacentes
del sujeto, que producen explosiones al
menor descuido afectando a veces a
personas que no tienen nada que ver
con la molestia original.
Trastornos comunes
El trastorno explosivo intermitente
(abreviado TEI): Es un trastorno del
comportamiento caracterizado por
expresiones extremas de enfado, a
menudo hasta el punto de rabia
incontrolada, que son
desproporcionadas respecto a las
circunstancias en que se produces. El
tratamiento puede conllevar una
mezcla de terapia cognitivo-conductual
y tratamiento farmacológico
Trastornos de comportamiento
agresivo: Se encuentran entre los
más fáciles de identificar entre todas
las condiciones coexistentes pues
involucran comportamientos que se
detectan fácilmente como rabias,
agresión física como atacar a otros
niños, discusiones excesivas, robar y
otras formas de desafío y resistencia a
la autoridad.
Tratamiento a estas reacciones
El tratamiento puede conllevar una
mezcla de terapia cognitivo-conductual y
tratamiento farmacológico. La terapia
puede ayudar al paciente a reconocer
los impulsos para facilitar la adquisición
de un mayor nivel de conciencia y
control de la ira, así como a tratar el
estrés emocional que acompaña estos
episodios. Existen diversos tratamientos
farmacológicos indicados para este tipo
de pacientes. Los antidepresivos
tricíclicos y los inhibidores selectivos de
la recaptación de serotonina (ISRS)
como la fluoxetina, la fluvoxamina y la
sertralina parecen aliviar algunos de los
síntomas psicopatológicos
. Los estabilizadores de ánimo
gabaérgicos y las drogas
anticonvulsivas como la gabapentina, el
litio y la carbamazepina parecen ayudar
a controlar la aparición de los accesos
de ira. Los ansiolíticos ayudan a aliviar
la tensión y pueden favorecer la
reducción de los ataques de ira
mediante el incremento de la tolerancia
a los estímulos que los provocan, y
están especialmente indicados en
pacientes que también sufren de un
trastorno obsesivo-compulsivo, u otros
trastornos de ansiedad.

La ira

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    Universidad Yacambú Vicerrectorado Académico Facultadde Humanidades Alumna: Andreina Rivas HPS-161-00301V Sección: ED01D0V IRA
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    Definición de ira Setrata de una conjunción de sentimientos negativos que genera enojo e indignación. La psicología recomienda exteriorizar la ira de alguna manera, para evitar que ésta devenga en enfermedad. Es importante señalar que existen diversas formas no violentas de canalizar un sentimiento negativo; actividades tan sanas como la práctica de algún deporte o tan enriquecedoras como el estudio de música y la ejecución de un instrumento representan algunas de las decisiones más adecuadas para convertir al ira en algo positivo. Muchas personas actúan de esta manera, ya que tienden a obtener resultados, pero lo que se gana como gratificación inmediata, se pierde en lo que respecta a largo plazo, ya que los demás suelen verlas como personas muy volátiles o que intimidan para conseguir lo que quieren.
  • 3.
    Localización de laira en el cerebro La inducción de emociones genera cambios profundos en el sistema nervioso autónomo y en el sistema endocrino, destacando que se altera también la actividad cerebral, en especial en los lóbulos frontales y temporales. Tal como Charles Darwin (1809-1882) señaló, que cada una de las seis emociones básicas entre ellas la ira se acompaña de patrones de respuesta fisiológica específicos.
  • 4.
    Modificaciones y tolerancia.Influenciasen el aprendizaje La emociones desagradables poderosas (ira, ansiedad, tensión o tristeza) desvían la atención hacia sus propias ocupaciones interfiriendo el intento de concentración en otra cosa. Cuando las emociones entorpecen la concentración lo que ocurre es que se paraliza la capacidad mental cognitiva que los científicos llaman “memoria activa”, la capacidad de retener en la mente toda la información . La memoria activa es una función ejecutiva por excelencia en la vida mental, que hace posible todos los otros esfuerzos intelectuales, desde pronunciar una frase hasta de desempeñar una compleja proposición lógica. El objetivo del manejo de la ira es reducir los sentimientos y el despertar fisiológico que provoca. A veces no podemos deshacernos de las cosas o las personas que nos enfurecen, ni se pueden cambiar, pero podemos aprender a controlar nuestras emociones. La palabra tolerancia es de mucha importancia en esta área, puesto que aunque en ocasiones el entorno o las personas que nos rodean desatan el volcán de la ira, también es cierto que hay momentos en que la ira es injustificada y un reflejo de otros problemas o malestares subyacentes del sujeto, que producen explosiones al menor descuido afectando a veces a personas que no tienen nada que ver con la molestia original.
  • 5.
    Trastornos comunes El trastornoexplosivo intermitente (abreviado TEI): Es un trastorno del comportamiento caracterizado por expresiones extremas de enfado, a menudo hasta el punto de rabia incontrolada, que son desproporcionadas respecto a las circunstancias en que se produces. El tratamiento puede conllevar una mezcla de terapia cognitivo-conductual y tratamiento farmacológico Trastornos de comportamiento agresivo: Se encuentran entre los más fáciles de identificar entre todas las condiciones coexistentes pues involucran comportamientos que se detectan fácilmente como rabias, agresión física como atacar a otros niños, discusiones excesivas, robar y otras formas de desafío y resistencia a la autoridad.
  • 6.
    Tratamiento a estasreacciones El tratamiento puede conllevar una mezcla de terapia cognitivo-conductual y tratamiento farmacológico. La terapia puede ayudar al paciente a reconocer los impulsos para facilitar la adquisición de un mayor nivel de conciencia y control de la ira, así como a tratar el estrés emocional que acompaña estos episodios. Existen diversos tratamientos farmacológicos indicados para este tipo de pacientes. Los antidepresivos tricíclicos y los inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina (ISRS) como la fluoxetina, la fluvoxamina y la sertralina parecen aliviar algunos de los síntomas psicopatológicos . Los estabilizadores de ánimo gabaérgicos y las drogas anticonvulsivas como la gabapentina, el litio y la carbamazepina parecen ayudar a controlar la aparición de los accesos de ira. Los ansiolíticos ayudan a aliviar la tensión y pueden favorecer la reducción de los ataques de ira mediante el incremento de la tolerancia a los estímulos que los provocan, y están especialmente indicados en pacientes que también sufren de un trastorno obsesivo-compulsivo, u otros trastornos de ansiedad.