La película trata sobre los problemas de una fábrica que está en quiebra. El director de la fábrica, Alex Rogo, tiene tres meses para resolver los problemas o la fábrica será cerrada. Con la ayuda de su equipo, Alex identifica los "cuellos de botella" que restringen la producción. Implementan cambios como mejorar el control de inventario y la capacidad de producción. Los cambios tienen éxito y la fábrica se convierte en la mejor de su división.