La orientación deportiva surgió en los países escandinavos como entrenamiento militar y se popularizó a finales del siglo XIX cuando se celebró la primera competición en Noruega. En España fue introducida en 1971 por el profesor Martín Kronlund del INEF de Madrid. Las carreras de orientación consisten en encontrar una serie de balizas o puntos de control en un terreno utilizando solo un mapa y una brújula, con el objetivo de completar el recorrido en el menor tiempo posible.