El documento resume las ideas centrales de Rousseau sobre la educación en el libro II de Emilio. Rousseau cree que durante la primera infancia hasta los 12 años, los niños deben educarse a través de la experiencia y los sentidos más que las lecciones verbales. Él promueve una "educación negativa" donde el educador guía indirectamente al niño para que aprenda de sus propias experiencias. Rousseau también sostiene que conceptos como el deber y la obediencia deben evitarse en la educación de los niños durante este periodo.