La Escuela Nueva surgió a finales del siglo XIX e inicios del XX en Europa y Estados Unidos con el objetivo de superar la enseñanza tradicional. Se basa en una enseñanza participativa y colaborativa donde los alumnos investigan e indagan activamente con la guía del maestro. Algunas características clave son la ruptura con el modelo tradicional de enseñanza, el énfasis en la actividad y experimentación del alumno, y la colaboración entre la escuela y la familia.