Mesopotamia fue cuna de importantes avances culturales como la escritura cuneiforme, el desarrollo de las matemáticas y la astronomía, y el surgimiento del derecho con códigos como el de Hammurabi. La arquitectura incluía edificios como palacios, zigurats y el uso del arco y la bóveda. Las artes incluían estatuas orantes, toros alados y relieves con fines propagandísticos en edificios y estelas reales.