Pablo Montesino fue el pionero de la Educación Infantil en España. Creó la primera escuela de párvulos en Madrid en 1838 y defendió la importancia de la educación temprana, viendo a la madre como figura esencial. Propuso ideas innovadoras como que el objetivo de la educación era desarrollar la personalidad del niño más que impartir disciplinas académicas, y que el juego debía ser el principal método de enseñanza.