La negociación en compras implica comunicarse y persuadir a proveedores sobre las ventajas de una propuesta, creando condiciones propicias para el diálogo. Es necesaria cuando la complejidad de la compra lo exige, especialmente en situaciones de alto riesgo o cuando no se cumplen las expectativas del comprador. Además, se deben tener en cuenta las cláusulas de los contratos a largo plazo y la posibilidad de ajustar acuerdos tras su firma debido a cambios en las necesidades o incumplimientos.