La teoría de la evolución molecular neutralista sostiene que la mayoría de los cambios moleculares son neutrales desde el punto de vista de la adaptación y ocurren por deriva genética. Las mutaciones neutras se propagan en la población de forma aleatoria y su frecuencia cambia con el tiempo debido al tamaño finito de las poblaciones. El número de mutaciones neutrales acumuladas entre especies puede usarse como un reloj molecular para estimar los tiempos de divergencia entre linajes evolutivos.