Decroly fue un pedagogo belga que propuso un método de aprendizaje centrado en las necesidades e intereses del niño. Su método se basaba en tres fases: observación, asociación y expresión. Los centros de interés del niño servían como punto de partida para las actividades de aprendizaje. Proponía un aula amplia con materiales manipulables y recursos didácticos intuitivos como imágenes y objetos reales para llegar de lo concreto a lo abstracto.