Este documento discute varias corrientes filosóficas y teóricas que han influenciado la pedagogía y la educación, incluyendo el estructuralismo, el conductismo, el positivismo y el énfasis en la técnica. Argumenta que estas perspectivas han llevado a una concepción de la educación centrada exclusivamente en la modificación técnica de la conducta y a la negación del sujeto. También analiza cómo las nuevas tecnologías plantean nuevos retos pero también el riesgo de aplicar viejas pedagogías.