El documento presenta información sobre la historia del microscopio y su importancia para el estudio de la célula. Se describe que el primer microscopio fue construido en 1590 y que en 1668-1674 Van Leeuwenhoek utilizó un microscopio para observar glóbulos rojos, espermatozoides, protozoos y bacterias. El microscopio electrónico, inventado en 1935, permitió observar la célula viva y sus componentes a nivel microscópico.