La percepción influye en el comportamiento individual y en la toma de decisiones. Factores como las actitudes, experiencias e intereses del individuo, así como las características del objeto percibido y el contexto, afectan la percepción. Esta puede llevar a sesgos y errores como juicios apresurados o estereotipos que influyen en procesos organizacionales como la evaluación de desempeño o la toma de decisiones.