El pie plano se caracteriza por la pérdida de altura del arco plantar longitudinal, lo que genera un aumento de la huella plantar. Suele ser asintomático en el 90% de los casos. Se explica por un desequilibrio entre la carga del peso corporal y la resistencia de los músculos y ligamentos del pie. Existen varios tipos como el flexible y el rígido, y su tratamiento depende de si es sintomático o no.