Las lesiones meniscales, que incluyen desgarros y rupturas, son comunes en la población joven y los deportistas, siendo el tratamiento quirúrgico el más frecuente, con cerca de 1.5 millones de artroscopias realizadas anualmente en EE. UU. Los meniscos, fibrocartílagos en la rodilla, cumplen funciones clave como estabilización y absorción de cargas. El enfoque en el tratamiento varía entre conservador y quirúrgico dependiendo de la gravedad y características de la lesión.