La piel es un reflejo de la salud general. Una dieta balanceada rica en frutas, verduras, cereales integrales, legumbres y semillas, así como evitar el tabaco y el alcohol, ayudan a mantener un cutis sano. Beber mucha agua, usar protector solar cuando haya exposición al sol, y realizar una limpieza, exfoliación e hidratación diaria son fundamentales para el cuidado de la piel.