La planeación de contingencia ayuda a los directivos a prepararse para eventos imprevistos mediante la anticipación de posibles crisis y el desarrollo de planes de acción. Incluye identificar eventos de baja probabilidad pero alto impacto, desarrollar estrategias alternativas y especificar señales de advertencia y acciones a tomar. Esto permite a los directivos responder rápidamente a situaciones imprevistas sin improvisar.